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	<title>Arxius de Paz interior - Alzina de Collbató</title>
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	<description>Un espai de consciència al mig de la natura</description>
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	<title>Arxius de Paz interior - Alzina de Collbató</title>
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		<title>La Paz interior</title>
		<link>https://www.alzinadecollbato.cat/la-paz-interior/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rosa Montells]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 13 Dec 2020 17:44:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Gestalt]]></category>
		<category><![CDATA[Consciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Navidad]]></category>
		<category><![CDATA[Paz interior]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Recuerdo cuando perseguía la Paz interior, la «maldita Paz interior» como solía llamarla. Me salvaba la ironía, pienso ahora. Me encontraba inmersa en una lucha entre lo que sentía y lo que me parecía que debía sentir y ni siquiera podía reconocerlo.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size: inherit; font-style: inherit; font-weight: inherit; letter-spacing: inherit;">Recuerdo cuando perseguía la <strong><span style="color: #90c798;">Paz interior</span></strong>, la «maldita Paz interior» como solía llamarla. Me salvaba la ironía, pienso ahora. Me encontraba inmersa en una <span style="color: #90c798;"><strong>lucha entre lo que sentía y lo que me parecía que debía sentir</strong></span> y ni siquiera podía reconocerlo. Vivir en Paz y tranquila, es un tema que emerge a menudo en terapia con los pacientes y también con la familia y amigos de confianza.</span></p>
<p>Estos días, escuchaba un audio de Nick Arandes sobre la Paz interior y me emocionaba escucharlo poner las palabras a <span style="color: #90c798;"><strong>algo tan sencillo y tan difícil a la vez.</strong></span> Me sorprendía darme cuenta como podía comprender lo que decía y, al mismo tiempo, reconocer la dificultad de ponerlo en práctica.</p>
<p>Se acerca Navidad y, así del tirón , emerge aquello de la «Noche de Paz» con un significado distinto. Quizás por las <span style="color: #90c798;"><strong>circunstancias que estamos viviendo</strong></span>, me digo que me gustaría tener como <span style="color: #90c798;"><strong>objetivo</strong></span> vivir todas las noches en Paz y no sólo la de Navidad. Se ha ido incrementando el deseo de explicar lo que entiendo por «estar en Paz» con mis palabras de ahora; por aquello de si acabo de integrar algo y, de paso, por si le resuena a alguien más y le sirve.</p>
<p>Vamos allá:</p>
<p>De manera sencilla, diría que he descubierto que <strong><span style="color: #90c798;">la Paz interior habita en los espacios sin juicio</span></strong>. Que, en realidad, no tiene nada que ver con lo que pasa o deja de pasar en la vida; con lo que tenemos o dejamos de tener. Parece sencillo, ¿verdad? Pues no lo es en absoluto.</p>
<h2>Nos resulta difícil porque <span style="color: #90c798;"><strong>a menudo pasamos por alto el &#8220;yo&#8221; que percibe, interpreta y, a causa de ello, experimenta inquietudes y estados emocionales</strong></span>. No nos damos cuenta hasta qué punto nos identificamos con él y <span style="color: #90c798;"><strong>perdemos objetividad</strong></span>. No hay manera de <span style="color: #90c798;"><strong>reconocer lo que <span style="color: #90c798;">sencillamente</span> ES</strong></span> si estamos identificados con este «Yo».</h2>


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<p>Cuando emergen circunstancias que etiquetamos como «desfavorables», <span style="color: #90c798;"><strong>la mente llega presta a proveernos una «lectura» de lo que está pasando</strong></span>. Esta lectura es perfectamente consecuente con nuestra especial manera de entender las cosas. En cuestión de instantes <span style="color: #90c798;"><strong>interpreta, juzga, aconseja y proyecta diversas posibilidades de futuro</strong></span>. Es muy rápida y muy diestra.</p>
<p>Esta &#8220;ayuda&#8221; no es gratuita. Se encuentra <strong><span style="color: #90c798;">impregnada de pasado y de futuro y nos saca del presente de manera abrupta</span></strong>. Fuera del presente, en realidad, no existe nada pero ese &#8220;yo&#8221; ilusorio es adicto a sus fantasías, predicciones y cálculos de probabilidades y se nutre de todo esto para mantener su consistencia aparente.</p>
<h2>La <span style="color: #90c798;"><strong>Paz interior emerge en el momento preciso en que re<span style="color: #90c798;">s</span>piramos y la mente observa</strong></span>. Esto es descansar en Paz. Aunque este momento conviva con emociones y sentimientos, <strong><span style="color: #90c798;">si somos capaces de observar la mente, no hay espacio para el juicio</span></strong>. Entonces nos encontramos con la Paz.</h2>


<div style="height:26px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<p>De hecho, esta paz puede tener lugar en cualquier momento. No es necesario explicarnos que llegará cuando meditemos. Puede acompañarnos en nuestras tareas cotidianas; es suficiente con observar cómo la mente se quiere involucrar en el juego del juicio y <strong><span style="color: #90c798;">decidir observarla en lugar de dejarnos arrastrar</span></strong>. A mí me ayuda adoptar una actitud de curiosidad.</p>
<p>En lugar de esto, solemos convivir con una maraña incesante de juicios sobre que lo que sentimos o lo que supuestamente debería estar pasando. <span style="color: #90c798;"><strong>Una mente en continua evaluación de resultados o respuestas</strong></span>. En busca de algo exterior a nosotros que nos permitirá descansar en paz cuando lo consigamos. Y eso ya lo sabéis, ¿verdad? Nunca llega. De este modo, la paz tiene poco espacio en nuestra vida.</p>
<h2><span style="color: #90c798;"><strong>No nos han enseñado a estar presentes</strong></span>, pero ciertamente <strong><span style="color: #90c798;">es posible aprender</span></strong>.</h2>


<div style="height:26px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<p>Determinarnos a observar la mente cada vez que nos reconozcamos funcionando en automático. Con la curiosidad juguetona de descubrir cómo lo hacemos para engancharnos, y después, averiguar cómo evoluciona el juego y cuál es la dinámica. Mientras estamos observando todo esto, estamos en Paz.</p>
<p>Para acabarlo de arreglar, solemos hacer el juicio de que nos sale poco y mal y entonces, <strong><span style="color: #90c798;">la frustración está servida</span></strong>. Pero podemos aprender a estar con ella e incluirla en nuestro <span style="color: #90c798;"><strong>repertorio de emociones a observar</strong></span>. Con el tiempo, va perdiendo fuerza y ​​se va consolidando la <span style="color: #90c798;"><strong>capacidad de observarla con presencia</strong></span>.</p>
<p>No es necesario que os creáis nada de todo esto, no es una teoría. Podéis intentar, si lo deseáis, descubrir como es en la práctica. <span style="color: #90c798;"><strong>Observar cómo os sentís cuando os rendís a lo que ES</strong></span>. Probablemente reconoceréis algunas resistencias al principio pero es una vía rápida a la experiencia del presente con lo que éste trae. Y aquí <strong><span style="color: #90c798;">no hay sufrimiento</span></strong>.</p>
<p>Me parece escucharos decir que esto no es compatible con la vida que llevamos. No estoy diciendo que no queramos hacer determinadas cosas o dejar de tener planes: Cuando surja la inspiración, seguimos, pero realmente <span style="color: #90c798;"><strong>no es necesario enredarnos cuando la mente empieza a fabricar posibilidades de futuro</strong></span> (¡ay, el control!).</p>
<p>Recordemos traer presencia. ¡Esto ya es mucho! La experiencia se va dando y <span style="color: #90c798;"><strong>el futuro va tomando forma, pero no porque que se comporte de la manera que teníamos previsto</strong></span>. Abrámonos, aunque sea un poco, a la posibilidad que la vida puede  cambiar en cualquier momento, porque la experiencia humana es de <span style="color: #90c798;"><strong>cambio y movimiento</strong></span>,</p>
<h2>La vida nos mueve y el problema nunca es hacia donde nos lleva sino <span style="color: #90c798;"><strong>si estamos viviéndola o <span style="color: #90c798;">juzgándola</span></strong>.</span></h2>


<div style="height:26px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<p>Que tengáis unas <span style="color: #90c798;"><strong>Navidades plenas de Alegría y Amor. Llenas de Paz y Esperanza</strong></span>. Y que, cuando estas fiestas terminen, <span style="color: #90c798;"><strong>podamos continuar en Paz</strong></span>.</p><p>The post <a href="https://www.alzinadecollbato.cat/la-paz-interior/">La Paz interior</a> appeared first on <a href="https://www.alzinadecollbato.cat">Alzina de Collbató</a>.</p>
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