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	<title>Arxius de Confinamiento - Alzina de Collbató</title>
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	<description>Un espacio de consciencia en medio de la naturaleza</description>
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	<title>Arxius de Confinamiento - Alzina de Collbató</title>
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		<title>Séptima cucharada: enfocando la incertidumbre</title>
		<link>https://www.alzinadecollbato.cat/septima-cucharada-enfocando-la-incertidumbre/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rosa Montells]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 18 May 2020 09:31:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Confinamiento]]></category>
		<category><![CDATA[Gestalt]]></category>
		<category><![CDATA[avanzar]]></category>
		<category><![CDATA[futuro]]></category>
		<category><![CDATA[incertidumbre]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Intento avanzar entre fases de desconfinamiento, medidas de seguridad, normas poco claras y vacíos legales mientras estoy en una montaña rusa. Sé que tengo que estar informada para luego asumir mi responsabilidad y encontrar el sentido común imprescindible para decidir cómo avanzar, pero me resulta difícil.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<h1 class="has-text-color wp-block-heading" style="color:#90c798"><strong>Enfocando la incertidumbre</strong></h1>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Séptima cucharada de «Confianzamiento»</strong></h3>



<hr class="wp-block-separator"/>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>Intento avanzar entre <strong>fases de desconfinamiento</strong>, medidas de seguridad, normas poco claras y vacíos legales mientras estoy en una <strong>montaña rusa</strong>. Sé que tengo que estar informada para luego asumir mi <strong>responsabilidad</strong> y encontrar el sentido común imprescindible para decidir cómo avanzar, pero me resulta difícil.</p>



<p>He atravesado, creo, la fase de querer acurrucarme y esperar que todo esto pase. Ahora me encuentro acercando el pie a una zona pantanosa con la cautela de quien no sabe <strong>si el suelo le sostendrá el peso</strong>. Y abriendo los ojos para enfocar una realidad escurridiza y muy <strong>diferente</strong> a la que dejé atrás de forma repentina hace unas semanas. Me recuerdo que el futuro cercano <strong>no admite planteamientos sólidos</strong> e intento construir estructuras-comodín, <strong>que permitan puentes y adaptaciones</strong>.</p>



<p>A ratos me escucho decir en voz alta que todo esto es un desastre. De hecho, lo digo muy a menudo y esto me tranquiliza. Me noto el cuerpo semi-entumecido y <strong>me regalo</strong> las palabras: tengo miedo. Y respiro. También <strong>miro las personas que tengo alrededor con ternura</strong>: los de casa, los compañeros y los clientes. No quiero ahorrarme la tristeza de este duelo que me acompaña por lo que ya no vamos a vivir juntos.</p>



<p>Todo esto está aquí y hasta cierto punto también me tranquiliza reconocerlo porque <strong>me recuerda que estoy viva</strong>. Y esto me gusta. Al mismo tiempo, no quiero que estas emociones me distraigan demasiado de mirar la realidad que <strong>se está definiendo</strong> ahora.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong><em>Es momento de enfocarme allí donde se dirige mi energía, decidir cuáles son las cosas importantes. Y priorizar. Como una savia nueva en una primavera tardía, algo me empuja a mover arriba.</em></strong></h2>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>No sé cómo lo haré. Sé que quiero y eso es valioso, ahora. Ninguna certeza. Me apoyo en sentir la vida y en el «sí quiero». También en la <strong>secreta confianza de que poniéndome en marcha, iré comprendiendo. Y pongo el pie y avanzo.</strong></p>



<p>Me recuerdo que lo que tengo delante es un <strong>desafío</strong>, pero no una lucha. No le quiero hacer un pulso a la realidad porque <strong>necesito toda mi fuerza para observarla y latir a su ritmo</strong>. Necesito reinventarme de nuevo. Nada que arreglar ni que corregir, sólo abrazar y comprender.</p>



<p>Todo esto tiene mucho que ver con la incertidumbre y el vacío. Son momentos de devolverle la dignidad al acto de respirar, con mascarilla o sin. <strong>Respirar</strong>, dejar <strong>descansar la mente</strong>, <strong>elegir la aceptación</strong> de la realidad que nos rodea &#8230; Y permitir que llegue alguna <strong>nueva comprensión</strong>. ¡La que sea!</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong><em>Este es el último escrito de esta serie que llamé cucharadas de confianzamiento. Si los inicios fueron difíciles, este momento todavía lo es más. Porque nos encuentra cansados, sin respuestas y con una incertidumbre abrumadora.</em></strong></h2>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>Es la hora de mirar <strong>qué podemos aprovechar</strong> de lo antiguo, de vaciarnos de aspectos que ya no sirven y <strong>soltar</strong> pensamientos e ideales que no van en la dirección del momento. Afuera ya no hay el mundo que habíamos dejado en depósito. Hasta aquí la parte del desastre. En positivo, <strong>hemos aprendido cosas valiosas de nosotros y de los que nos rodean</strong>, de nuestra<strong> resiliencia</strong>, de lo que es importante y lo que no. Quizás ahora sabemos que para vivir y ser felices <strong>necesitamos mucho menos de lo que pensábamos</strong>. Es momento de reinventarnos.</p>



<p>Empezamos la desescalada. Sigue siendo importante <strong>revisar las fuerzas</strong> para toda una bajada que no sabemos dónde lleva y todavía guardar un poco para sostenernos cuando llegue la comprensión de lo que<strong> tendremos que construir</strong>.</p>



<p><strong>¡Muchos ánimos y mucha suerte! </strong>Os <strong>comparto unos apuntes-valores</strong> que a mí me ayudan en estos momentos:</p>



<ul class="wp-block-list"><li>Rendirnos es una palabra extraña que puede tener un lado positivo. Cada uno sabrá cual. Para mí, tiene que ver con la renuncia a la vida tal como la esperaba. <strong>En la rendición se abren puertas a la creatividad y al cambio</strong>.</li></ul>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<ul class="wp-block-list"><li>Son momentos de duelo. Para empezar, por las personas que nos han dejado. Por los ritos de despedida que hemos echado tanto de menos estos días. También por muchos ideales, propios y sociales, que se han agrietado sin remedio. <strong>Aceptar este duelo y su tristeza durante un tiempo como compañeros de viaje, nos puede ayudar</strong>.</li></ul>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<ul class="wp-block-list"><li>Reconocer las heridas de nuestro niño interior que aún suplica al padre gobierno y a la madre sanidad que nos pongan a salvo del miedo a la enfermedad y la muerte. ¡Démosle espacio! Aquí os recuerdo el rincón de sentir con que empezaron estas cucharadas de confianzamiento. <strong>¡Dejemos que el niño se exprese!</strong>. Mezcladas con la queja y el miedo, <strong>el niño tiene muchas respuestas en forma de disfrute, creatividad y capacidad de maravillarse que nos harán mucha falta</strong>.</li></ul>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



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			</item>
		<item>
		<title>Sexta cucharada: Mejorando la comunicación</title>
		<link>https://www.alzinadecollbato.cat/sexta-cucharada-mejorando-la-comunicacion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rosa Montells]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 02 May 2020 15:34:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Confinamiento]]></category>
		<category><![CDATA[Gestalt]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>¿Qué podría aportaros? Quizás deciros que lo que sentimos siempre es honesto. Básicamente es la realidad y la realidad es siempre la que es. Parece una tontería esto que digo pero no lo es en absoluto. Tenemos todo el derecho a sentirnos regresivos, invadidos, enfadados o con ganas de huir y no volver nunca más. Y este es un material a tener muy en cuenta a la hora de comunicar.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h1 class="has-text-color wp-block-heading" style="color:#90c798"><strong>Mejorando la Comunicación</strong></h1>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Sexta cucharada de «Confianzamiento»</strong></h3>



<hr class="wp-block-separator"/>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>Continuamos necesitando expresar cómo nos afecta lo que estamos viviendo. En los anteriores escritos de <a href="https://www.alzinadecollbato.cat/cucharadas-de-confianzamiento/"><strong>«cucharadas de confianzamiento»</strong></a> os invitaba a sentir el miedo, el dolor y la rabia y a <strong>expresar estas emociones con responsabilidad</strong>. La mayor parte de nosotros hemos atravesado o estamos atravesando un montón de procesos en los que el miedo, la incertidumbre y el confinamiento han actuado como <strong>catalizadores y magnificadores</strong> de aspectos personales. En el mejor de los casos, algo sabíamos y ha supuesto un paso más, pero quizás nos ha venido de nuevo y <strong>han estallado conflictos</strong> que eran impensables hace apenas un par de meses.</p>



<p>Os he ido hablando de emociones y de cómo gestionarlas, también de la importancia de disponer de un <strong>rincón donde ser libres para reconocernos tal como estamos</strong>: impotentes, contradictorios, bloqueados, enfadados o con mucho miedo. Un rincón para notar el cuerpo, abrazarnos fuerte, expresar lo que sea que nos angustia y <strong>repetirnos que lo estamos haciendo lo mejor que sabemos</strong>. También para generar la confianza en que todo esto pasará.</p>



<p>A menudo, en estos momentos de contacto con nosotros mismos, nos damos cuenta de que <strong>necesitamos comunicar algo a nuestras relaciones</strong>. Son días en los que la convivencia es difícil porque compartimos mucho tiempo con los de casa y hay pocas distracciones. También con las relaciones que no tenemos físicamente al lado, sobre todo si estamos pasando este confinamiento solos y nos sentimos lejos de las personas que queremos.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong><em>Cuando notamos una cierta inquietud, desazón o angustia, tendemos a juzgar o culpabilizar a los demás. </em></strong></h2>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>Algunos ejemplos característicos que nos trae el confinamiento podrían ser <strong>sentirnos invadidos o no tenidos en cuenta, solos o abandonados, incomprendidos</strong>&#8230; Para muchas personas no es fácil <strong>reconocer</strong> las necesidades porque asumir que tenemos necesidades implica mostrarnos vulnerables o frágiles y esto no suele ser cómodo.</p>



<p>La reacción automática, entonces, puede variar entre <strong>rendirnos y adaptarnos, huir o responsabilizar al otro</strong> de nuestras dificultades. La realidad es que a menudo <strong>el otro no tiene ni idea de lo que nos está pasando</strong>, pero en cambio, sí que nota el ataque o la huida y reacciona a esta agresión. ¡Ya tenemos el conflicto servido!</p>



<p>Esto que os comento <strong>No</strong> sería comunicarnos.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong><em>Y ¿cómo es que nos cuesta comunicarnos? Nos da miedo la confrontación, tememos las malas interpretaciones y no estamos demasiado seguros de si lo que sentimos es honesto o no. </em></strong></h2>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>La mente empieza a tener miedo de empeorar la situación ya de por sí –nos decimos–, bastante delicada. Y los días pasan y la tensión va aumentando.</p>



<p>¿Qué podría aportaros? Quizás deciros que<strong> lo que sentimos siempre es honesto</strong>. Básicamente es la realidad y la realidad es siempre la que es. Parece una tontería esto que digo pero no lo es en absoluto. <strong>Tenemos todo el derecho a sentirnos</strong> regresivos, invadidos, enfadados o con ganas de huir y no volver nunca más. Y este es un <strong>material a tener muy en cuenta a la hora de comunicar</strong>.</p>



<p>Algo muy distinto es <strong>lo que hacemos con lo que sentimos.</strong> La responsabilidad va de aprender a gestionar la diferencia entre lo que sentimos y lo que decidimos hacer. Una vez <strong>sé cómo me siento</strong>, estoy en mejor disposición de <strong>decidir qué quiero hacer y cómo lo comunico</strong>.</p>



<p>Por lo tanto para comunicar, y resumiendo, necesitamos diferentes cosas:</p>



<ul class="wp-block-list"><li><strong>Saber cómo me siento</strong>. No es imprescindible saber qué necesito. También&nbsp;<strong>saber expresar</strong> lo que siento de <strong>manera constructiva</strong>.</li><li><strong>Aceptar</strong> que el hecho de expresar lo que siento o lo que necesito <strong>no presupone</strong> que la vida, o la persona que tengo al lado, <strong>querrá o podrá satisfacerme</strong>.</li><li>Estar en una <strong>actitud receptiva</strong> para escuchar al otro.</li></ul>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<h2 class="wp-block-heading"><strong><em>La primera ventaja de intentar comunicar de esta manera es que el otro no se sentirá atacado y esto permite abrir un espacio de intercambio y profundización de la situación. </em></strong></h2>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>Cuando somos capaces de <strong>favorecer este espacio </strong>y quedarnos en modo receptivo es cuando aparecen los milagros: se abre la creatividad, emergen las ganas de sumar y nos sentimos empáticamente cercanos. Esto <strong>SI</strong> es comunicación.</p>



<p>Son días en los que <strong>salir adelante en como grupo</strong> tiene un valor especial. Es fácil darse cuenta de que lo que nos duele es <strong>nuestra manera de interpretar</strong> más que de una actuación determinada del otro. A veces no sabemos más y también está bien comunicarlo. Entonces es mejor <strong>priorizar acercarnos y llorar juntos</strong>, sentirnos cercanos y permitir que el conflicto pierda peso y dé paso a otra cosa.</p>



<p>Bien, no digo que siempre sea fácil. Siempre puedes pedir ayuda a un profesional si no ves como avanzar. <strong>Aprender a comunicarnos de manera asertiva</strong> suele ser una buena inversión. Te animo a intentarlo y te cuento cómo hacerlo:</p>



<p>1. Si te notas con <strong>mucha tensión es mejor que primero liberes un poco la emoción</strong> (<a href="https://www.alzinadecollbato.cat/cucharadas-de-confianzamiento/"><strong>ver textos anteriores de cucharadas de confianzamiento</strong></a>)</p>



<p>2. <strong>Dile</strong> a la persona o personas con las que quieres comunicarte <strong>que quieres hablar</strong> con ellas. <strong>Anuncia el tema y dales tiempo para que se preparen.</strong></p>



<p>3. <strong>Habla de cómo te sientes</strong>, de tus sentimientos y sensaciones.<strong> Evita hacer juicios, acusaciones ni tampoco hagas sentir responsables</strong> los demás de lo que te pasa. Esto es tu responsabilidad.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong><em>A veces, lo que queremos comunicar es agradecimiento y estima y tampoco sabemos como hacerlo. No escatiméis halagos, notas tiernas y pequeñas sorpresas de agradecimiento. ¡Nos hacen tanta falta!</em></strong></h2>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<h3 class="has-text-color wp-block-heading" style="color:#90c798"><strong>¡Cuidaros mucho! </strong></h3>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-background has-text-align-center has-very-light-gray-background-color"><strong>Me puedes escribir por mail</strong>&nbsp;a&nbsp;<a href="mailto:rosamontells@gmail.com"><strong>rosamontells@gmail.com</strong></a>. No responderé personalmente. Me servirá para estar en&nbsp;<strong>contacto y para nutrirme</strong>&nbsp;también de vuestros feedbacks.&nbsp;<strong>Intentaré recogerlo en nuevas cucharadas</strong>&nbsp;si me parece que puedo&nbsp;<strong>compartir algo que sume</strong>.</p>



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			</item>
		<item>
		<title>Quinta cucharada: nutrirnos con alimentos saludables</title>
		<link>https://www.alzinadecollbato.cat/quinta-cucharada-nutrirnos-con-alimentos-saludables/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rosa Montells]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 24 Apr 2020 14:22:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cocina Saludable]]></category>
		<category><![CDATA[Confinamiento]]></category>
		<category><![CDATA[alimentación saludable]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Nutrirnos con alimentos saludables Quinta cucharada de «Confianzamiento» Seguimos aquí, escuchando propuestas de cómo empezar a aflojar el confinamiento. Con toda la carga de contradicciones e interrogantes que se abren...</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<h1 class="has-text-color wp-block-heading" style="color:#90c798"><strong>Nutrirnos con alimentos saludables</strong></h1>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Quinta cucharada de «Confianzamiento»</strong></h3>



<hr class="wp-block-separator"/>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>Seguimos aquí, escuchando propuestas de cómo empezar a aflojar el confinamiento. Con toda<strong> la carga de contradicciones e interrogantes</strong> que se abren y la <strong>intuición</strong> que será largo y que será difícil.</p>



<p>También con la atención puesta en <strong>enfocar lo que depende de mí, con todo el amor del que soy capaz</strong>. Dando valor a lo que <strong>sí puedo</strong> hacer y <strong>activándome</strong> para hacerlo lo mejor posible. Esto incluye <strong>no dejarme arrastrar </strong>demasiado por los inputs externos y, como si de un mantra se tratara, <strong>intentar volver a mi centro</strong> una y otra vez.</p>



<p>Ya os he ido hablando de la <strong>importancia de estar activos</strong>, del <strong>movimiento</strong> y de <strong>conectar con nuestras emociones y necesidades</strong>. Cada uno sabe qué cosas nos ayudan a sentirnos <strong>tranquilos y seguros</strong>, y aquí recordaría el hilo conductor de estos <a href="https://www.alzinadecollbato.cat/cucharadas-de-confianzamiento/"><strong>escritos de «confianzamiento»</strong></a> sobre la importancia de disponer de un <strong>espacio personal </strong>donde acurrucarse.</p>



<p>¿Qué más podría aportar que pueda <strong>ayudarnos a estar en equilibrio</strong>? Hace días que quiero compartir alguna cosa sobre la importancia de todo <strong>lo que se mueve alrededor de la alimentación</strong>: aspectos, sociales, emocionales, de salud y también energéticos. De hecho, todas ellas forman parte de un todo.</p>



<p>Antes de empezar, dejadme deciros que aunque os hablo a menudo de <strong>equilibrio</strong>, considero que es <strong>imposible mantenerlo en estos momentos</strong>. Es perfectamente <strong>normal</strong> estar viviendo nuestras particulares <strong>montañas rusas</strong> con el plus de intensidad neurótica característica de cada uno. Dejémosle al equilibrio un <strong>espacio como referente</strong> del que no nos conviene alejarnos demasiado y valoremos mucho cuando podemos volver y disfrutar de él unos minutos. Si estas propuestas las sentimos como una <strong>exigencia</strong> más o una oportunidad para desanimarnos, definitivamente <strong>no es el momento</strong>.</p>



<p>Continuando con la alimentación, sería interesante señalar que la <strong>preparación de alimentos y comidas</strong> es una habilidad que muchas personas hemos ido <strong>dejando de lado</strong>, a menudo por falta de tiempo y por la facilidad que suponía comprar alimentos preparados o comer fuera de casa. <strong>Recuperar y ampliar</strong> estas competencias de cada uno, nos puede aportar en estos momentos <strong>confianza</strong> y sensación de valía personal.</p>



<h2 class="has-text-color wp-block-heading" style="color:#90c798"><strong><em>Hacer del acto de cocinar, una manera de sociabilizarnos y compartir afecto es recuperar unos valores que, como sociedad, hemos ido perdiendo. </em></strong></h2>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p><strong>Cocinar juntos</strong>, con los de casa, puede ser una fiesta. ¡Os anima a descubrirlo! Y si no es posible porque estás pasando estos días solo o tu pareja prefiere dedicar ese tiempo a otras cosas, puedes intercambiar recetas o <strong>compartir telemáticamente</strong> una comida con amigos o familiares.</p>



<p>Un segundo aspecto está relacionado con los <strong>horarios y la cantidad de los alimentos</strong> que comemos. Estos días es inevitable comer de más y / o hacerlo de manera no demasiado saludable, sobre todo para compensar aspectos emocionales. Pero ya que lo hacemos, no nos peleemos con nosotros mismos por ello y disfrutémoslo mucho. La sugerencia sería establecer <strong>momentos concretos para estas «licencias»</strong> porque, caprichos aparte,<strong> nuestro cuerpo físico y emocional agradecerán ser nutridos con alimentos saludables</strong>. También con cantidades de comida adaptadas al desgaste físico real que estamos teniendo. Empequeñecer un poco las <strong>raciones y masticarlas</strong> durante más tiempo podría ser una propuesta interesante. Aprovecha para <strong>cenar temprano </strong>y beneficiarse así de un sueño reparador durante la noche.</p>



<p>Centrándonos ahora en <strong>qué es y qué no es «saludable»,</strong> y aceptando que pueden existir unas bases comunes, os diría que no hay una respuesta única, ya que dependerá de cómo seas, del trabajo que hagas, de donde vivas&#8230; Considero que «comer de manera saludable» es una <strong>respuesta personal </strong>que puede dar cada uno una vez nos hemos interesado por el tema, hemos aprendido cuatro cosas básicas y sobre todo, hemos <strong>escuchado nuestro cuerpo y nuestra realidad</strong>.</p>



<h2 class="has-text-color wp-block-heading" style="color:#90c798"><strong><em>Sin duda, lo que comemos afecta a cómo nos sentimos física y emocionalmente. Recuperar la sabiduría del cuerpo y aprender a comunicarnos con ella suele ser una muy buena inversión. </em></strong></h2>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>Para los que no lo han probado nunca y se dan cuenta que el confinamiento podría ser una <strong>buena ocasión para iniciarse</strong>, les sugeriría que probaran a:</p>



<ul class="wp-block-list"><li>Explorar como harían para <strong>disminuir el consumo de alimentos procesados ​​y elaborados</strong>. Se trata de rebajar la ingesta de azúcares, aditivos, grasas de calidad dudosa y harinas refinadas. Les animaría a <strong>explorar el mundo de los productos frescos, de proximidad y de temporada</strong>. Esto tiene un montón de ventajas para la salud y de energía viva que nos equilibra con el entorno. Y además, y bajo mi juicio, de aspectos socioeconómicos interesantes que quizá queremos tener en cuenta en estos momentos.</li></ul>



<p></p>



<ul class="wp-block-list"><li><strong>Disminuir,</strong> dentro de lo que sea razonable en un inicio, el <strong>consumo de azúcares, bebidas gaseosas y azucaradas</strong>, y dejar el <strong>alcohol</strong> para <strong>momentos puntuales</strong> que deseemos hacer especiales. Esto a veces supone interesarnos por otros endulzantes más saludables o buscar maneras alternativas de compartir una bebida con los de casa o amigos.</li></ul>



<p></p>



<ul class="wp-block-list"><li><strong>No abusar de las carnes rojas, procesadas ni embutidos</strong>.</li></ul>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>Una <strong>alimentación abundante en legumbres, verduras, cereales integrales, fruta, semillas y frutos secos sería óptima</strong>. Muy especialmente en estos momentos en que el gasto energético es menor, necesitamos interesarnos por las digestiones ligeras y que faciliten el tránsito del intestino.</p>



<p>Para <strong>aumentar las defensas</strong>, recomendaria el ajo, la cebolla y los alimentos con vitamina C (perejil, brócoli, cítricos). También la ingesta de alimentos con vitamina A (como la zanahoria o la calabaza), fermentos como el kéfir y el chucrut, las aceitunas, el vinagre de manzana sin pasteurizar, los misos y el tamari.</p>



<p>Organizar un <strong>fondo de nevera</strong> también puede ayudar en este momento si tenéis que trabajar y / o cuidar de los niños.</p>



<p>Pero sobre todo, dejadme recomendaros de nuevo que, <strong>si os decidís a dar alguna paso</strong> de los que os he estado comentando, os aseguréis de que lo <strong>hacéis desde el amor, a favor del disfrute y el deseo de descubrir como es sentiros un poquito más equilibrados</strong>.</p>



<h4 class="has-text-color wp-block-heading" style="color:#90c798"><strong>¡Cuidaros mucho!</strong></h4>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



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			</item>
		<item>
		<title>Cuarta cucharada: Gestionar la rabia</title>
		<link>https://www.alzinadecollbato.cat/cuarta-cucharada-gestionar-la-rabia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rosa Montells]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 16 Apr 2020 12:23:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Confinamiento]]></category>
		<category><![CDATA[Gestalt]]></category>
		<category><![CDATA[rabia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.alzinadecollbato.cat/?p=24225</guid>

					<description><![CDATA[<p>Ahora que ya hace un mes que nos encontramos en esta situación de confinamiento es un poco extraño que os hable de establecer una rutina diaria. Muy probablemente ya la teneis instaurada. La rutina aporta estructura y límites t al mismo tiempo, es aconsejable que sea flexible y apta para ser revisada cuando detectamos que algo ya no tiene sentido o necesitamos algún ingrediente extra.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h1 class="has-text-color wp-block-heading" style="color:#90c798"><strong>Gestionar la Rabia</strong></h1>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Cuarta cucharada de «Confianzamiento»</strong></h3>



<hr class="wp-block-separator"/>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>Ahora que ya hace un mes que nos encontramos en esta situación de confinamiento es un poco extraño que os hable de establecer una rutina diaria. Muy probablemente ya la tenéis instaurada. <strong>La rutina aporta estructura y límites</strong> y al mismo tiempo, <strong>es aconsejable que sea flexible y apta para ser revisada</strong> cuando detectamos que algo ya no tiene sentido o que necesitamos algún ingrediente extra.</p>



<p>Hace días que quería hablaros de la importancia de las rutinas durante el confinamiento, pero <strong>aprovecho hoy que me encuentro en plena fase de revisión</strong> de la que he intentando ir siguiendo estos días. En esta rutina, yo necesito <strong>un espacio para la limpieza física y del espacio que me rodea</strong>. No todo el mundo es igual de <strong>estricto o de laxo</strong> en estas cosas, pero un mínimo de <strong>limpieza de sábanas</strong>, por poner un ejemplo, hace que nos sintamos <strong>más cómodos y ordenados</strong> en el caos que nos rodea.</p>



<p>Dejo para <strong>más adelante</strong> hacer algún comentario sobre las <strong>comidas y la alimentación en tiempo de confinamiento, </strong>pero no quiero dejar pasar la ocasión para subrayar que <strong>en esta rutina diaria es conveniente un espacio para la actividad física</strong>. Sin excusas. <strong>Es imprescindible</strong> estirarnos, respirar profundamente, abrir el pecho y articular las bisagras. En caso contrario, nos vamos quedando de cartón piedra y no os lo recomiendo. Tanto da si <strong>saltas a la comba</strong>, <strong>subes y bajas escaleras</strong>, <strong>limpias las baldosas de la cocina</strong>, haces <strong>steps</strong> o <strong>yoga</strong> o <strong>movimiento con conciencia</strong>. Bueno, no es exactamente lo mismo pero es muy, muy importante mover el cuerpo y respirar.</p>



<p>Tener personas a tu cargo, teletrabajar o estar agotado <strong>no son excusas</strong>. Busca un tutorial de la disciplina que menos te disguste o ponte música y baila. En youtube he encontrado vídeos incluso para hacer ejercicio sentado en una silla.</p>



<p>Y sí. En esta rutina también hemos hecho un <strong>espacio para habitar</strong> nuestro<strong> <a href="https://www.alzinadecollbato.cat/primeras-cucharadas-de-confianzamiento/">rincón de sentir</a></strong>. ¿Os acordáis? Hemos ido <strong>transitando por el miedo y el dolor, por la angustia</strong>. A momentos seguramente también por el <strong>agradecimiento</strong>. Todo ello resulta una buen coctel y no nos queda más remedio que <strong>dejarnos impregnar</strong> por él.</p>



<p>Hoy os quería preguntar también por la <strong>energía de la rabia o del enfado</strong>. ¿Cómo lo lleváis? ¿La notáis? A menudo son emociones que <strong>tendemos a juzgar como negativas y preferimos evitarlas</strong>. </p>



<h2 class="has-text-color wp-block-heading" style="color:#90c798"><strong><em>Confundimos la agresividad con la violencia y ante la duda, acabamos bloqueando una energía que no sólo es sana sino que necesitamos para avanzar.</em></strong></h2>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>De entrada dejo claro y subrayo que nunca, <strong>nunca jamás es legítima la violencia</strong>. No es lícito agredir a una persona ni física ni verbal ni emocionalmente. Cuando leáis estas palabras estoy segura que os vendrán a la mente imágenes de violencia de género, racial o situaciones dónde la violencia es descargada sobre personas más débiles. Pero este no es el caso del que nos ocuparemos hoy.</p>



<p>La <strong>situación que estamos viviendo</strong> estas semanas es probable que <strong>nos ponga contra las cuerdas</strong> en determinados momentos. Nos hace <strong>contactar con la impotencia, el sin sentido y la injusticia</strong>. Por no hablar del ahogo o la desesperación.</p>



<p>Que levante la mano quien no haya sentido nunca<strong> la rabia subir por las venas</strong>. Nos ha pasado, nos pasa y nos seguirá pasando a la gran mayoría. Tener sentimientos de rabia o agresividad no es malo. Es incluso recomendable, constituye un buen <strong>motor para reunir el coraje suficiente para afrontar situaciones de necesidad</strong> que de otro modo no podríamos resolver.</p>



<h2 class="has-text-color wp-block-heading" style="color:#90c798"><strong><em>Disponer de un mapa corporal de cómo es nuestra rabia, cómo se expresa, qué necesita y cómo podemos reconducirla en beneficio propio y de los que nos rodean, es fundamental. </em></strong></h2>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>Quien ha elaborado este mapa es muy difícil que agreda nadie, esta comprensión funciona como un <strong>antídoto</strong>. Este es un clásico que trabajamos durante las <a href="https://www.alzinadecollbato.cat/activitats/terapia-gestalt-2/"><strong>sesiones de terapia</strong></a> pero en situación de confinamiento, por si os hace falta, os lo cuento &#8230;</p>



<p>Aunque, <strong>como con cualquier otra emoción, aparentemente existe una causa «fuera» que nos despierta</strong> toda esta energía, creedme, esto <strong>no es cierto</strong>. Estaréis mucho <strong>mejor situados si podéis aceptar</strong>, aunque sea un poco, que cuando alguien hace «A», aunque parezca que me despierta la emoción «B», en realidad «B» <strong>ya existía en mí</strong>. De hecho, esta emoción «B» suele ser un <strong>escenario que visitamos con frecuencia</strong>, cada uno según su carácter. <strong>Si,</strong> como en el caso que nos ocupa, <strong>«B» es mucha rabia:</strong></p>



<ol class="wp-block-list"><li><strong>Avisad a los de casa</strong>. Que <strong>no sufran</strong>, que no tiene nada que ver con ellos, que quizá escucharán <strong>ruido</strong> durante un rato.</li><li>Os vais <strong>a vuestro</strong> <a href="https://www.alzinadecollbato.cat/primeras-cucharadas-de-confianzamiento/"><strong>rincón de sentir </strong></a>y os <strong>rodeáis de almohadas o cojines</strong>. Ojalá fuera un saco de boxeo pero si no, unos cuantos cojines o un colchón servirán. Protegeros! Si veis que os podéis hacer daño en las manos, buscad unos guantes.</li><li><strong>Tomad una almohada y dedicaros en cuerpo y alma un buen rato a golpearlo, sacudirlo, patalearlo</strong>. <strong>No ahorréis gritos ni exabruptos</strong>, el objetivo es <strong>vaciar el tanque</strong>. No es necesario ser justos ni honestos en esta ocasión. Con tanta contención y confinamiento todos tenemos mucha energía acumulada que nos hará bien liberar.</li><li><strong>Si en lugar de</strong> poneros agresivos os da por<strong> llorar o temblar</strong>, también será fantástico.</li></ol>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p><strong>Sentirnos amorosos quizás llegará después</strong>. O de pronto, tal vez <strong>os deis cuenta que necesitabais</strong> algo concreto que habíais pasado por alto, o que necesitáis&nbsp;<strong>repensar los límites o las rutinas</strong> que habíais establecido para estos días. O que tenéis <strong>alguna cosa pendiente con alguien que queréis comunicar.</strong>.. Estará genial.</p>



<p>Como hacer para <strong>comunicarnos con los de casa cuando hay conflict</strong>o, lo dejaremos para otro día.</p>



<h3 class="has-text-color wp-block-heading" style="color:#90c798"><strong>¡Que estéis bien!</strong></h3>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-background has-text-align-center has-very-light-gray-background-color"><strong>Me puedes escribir por mail</strong>&nbsp;a&nbsp;<a href="mailto:rosamontells@gmail.com"><strong>rosamontells@gmail.com</strong></a>. No responderé personalmente. Me servirá para estar en&nbsp;<strong>contacto y para nutrirme</strong>&nbsp;también de vuestros feedbacks.&nbsp;<strong>Intentaré recogerlo en nuevas cucharadas</strong>&nbsp;si me parece que puedo&nbsp;<strong>compartir algo que sume</strong>.</p>



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		<item>
		<title>Tercera cucharada: abrazar el sufrimiento</title>
		<link>https://www.alzinadecollbato.cat/tercera-cucharada-abrazar-el-sufrimiento/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rosa Montells]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 12 Apr 2020 14:12:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Confinamiento]]></category>
		<category><![CDATA[Gestalt]]></category>
		<category><![CDATA[sufrimiento]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.alzinadecollbato.cat/?p=24192</guid>

					<description><![CDATA[<p>Deseo que estéis bien y anímicamente fuertes para continuar atravesando todo este movimiento en el que nos encontramos. Son días en que todos hacemos lo que podemos y debemos valorarnos mucho como personas y como colectivo.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<h1 class="has-text-color wp-block-heading" style="color:#90c798"><strong>Abrazar el Sufrimiento</strong></h1>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Tercera cucharada de «Confianzamiento»</strong></h3>



<hr class="wp-block-separator"/>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>Deseo que estéis bien y <strong>anímicamente fuertes</strong> para continuar atravesando todo este movimiento en el que nos encontramos. Son días en que<strong> todos hacemos lo que podemos y debemos valorarnos mucho como personas</strong> y como colectivo.</p>



<p>Me llega el <strong>sufrimiento y el desgaste</strong> que estamos viviendo. Conozco muchas personas que tienen un familiar que no se encuentra bien, que está ingresado o que ha muerto.</p>



<p>También siento el <strong>sufrimiento intenso que están viviendo los profesionales del entorno hospitalario</strong>: médicos, enfermeros, camilleros, personal de limpieza, administrativos y un largo etcétera. Sufrimiento debido al <strong>número de personas</strong> que atienden, de los tratamientos, del <strong>miedo al contagio</strong>, de la gestión del<strong> estrés</strong>, de las directrices cambiantes bajo las que trabajan&#8230;</p>



<p>Pero el sufrimiento <strong>también lo generan aspectos económicos</strong>, el sentirse <strong>confinado solo en casa</strong>, la<strong> dificultad de encarar</strong> un montón de situaciones impensables hace apenas unas semanas y que ahora hay que afrontar. En especial, me llega el sufrimiento en las <strong>personas mayores</strong>, a quien de pronto se les abre un futuro incierto y desesperanzado. Cito sólo <strong>algunas circunstancias</strong> que tengo más presentes estos días porque estoy más en contacto por teléfono o mail pero todos sabemos que hay muchísimas más.</p>



<h2 class="has-text-color wp-block-heading" style="color:#90c798"><strong><em>No es nada fácil dejarnos sentir el dolor y todavía cuesta más cuando los cambios son inesperados y afectan tantos aspectos de nuestra vida. </em></strong></h2>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>Cuando <strong>tampoco tenemos previsión </strong>de cómo seguirán y cuando a menudo <strong>nos encuentran lejos</strong> de nuestra red de <strong>apoyos afectivos</strong>. Incluso vemos alterados o nos sentimos privados de los <strong>rituales sociales</strong> habituales que nos aportan una importante sensación de <strong>seguridad</strong>.</p>



<p>Sufrimiento y dolor podrían ser sinónimos. Para mí, <strong>sufrimiento</strong> tiene un componente neurótico, es decir, <strong>lo amplificamos con los pensamientos</strong> que pueden llegar a ser obsesivos en determinados momentos. <strong>Lo que nos explicamos va alejando nuestra percepción de la realidad haciéndola aún más inhóspita</strong>. A menudo, este proceso mental tiene la <strong>función de evitar entrar en contacto</strong> con una emoción difícil de sostener como puede ser el dolor. <strong>El dolor es punzante y agudo pero se puede atravesar</strong>. Mi experiencia es que puede ser muy intenso pero una vez atravesado, se va<strong> dejando un poso de serenidad</strong>. Con el dolor no hay nada que sanar. </p>



<h2 class="has-text-color wp-block-heading" style="color:#90c798"><strong><em>El dolor es inherente a la vida. Sólo quiere ser sostenido, abrazado, vivido.</em></strong></h2>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>Me impactó, años atrás, cuando conocí el monje vietnamita <a href="https://plumvillage.org/about/thich-nhat-hanh/"><strong>Tich Nhat Hanh</strong></a>. Conocía su biografía y algunos de los hechos traumáticos que había vivido en contacto con el dolor. Me impactó como nos hablaba de ello. <strong>Decía que el problema con el sufrimiento no era el sufrimiento en sí sino nuestra dificultad en acercarse y convivir con él</strong>.</p>



<p>Nos explicó <strong>cómo acompañarnos a sentir el dolor.</strong> Estos días tengo muy presentes aquellas imágenes y sus palabras. Os las quería compartir:</p>



<ul class="wp-block-list"><li><strong>Cerró la mano izquierda</strong> en un puño bien apretado y nos dijo que imagináramos que aquella mano cerrada <strong>representaba el dolor</strong>. No sólo tu dolor o el mío sino el dolor en el mundo. A mí aquello me resonaba porque vivía el dolor, o el sufrimiento, como una experiencia de tensión y compresión física.</li><li>Con <strong>la mano derecha y la palma bien abierta</strong>, nos mostró cómo <strong>envolver el puño cerrado</strong> de la mano izquierda. Este gesto de las dos manos sobrepuestas, una abrazando la otra, simbolizaban el <strong>abrazo al sufrimiento</strong>.</li><li>Después <strong>acercó las dos manos entrelazadas</strong> de este modo al pecho y nos invitó a <strong>respirar</strong> juntos.</li></ul>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>Aquí volvería a recordar la sugerencia del «rincón de sentir» del que os hablaba en las <a href="https://www.alzinadecollbato.cat/cucharadas-de-confianzamiento/"><strong>primeras «cucharadas de confianzamiento»</strong></a>. Con las manos apoyadas en el pecho y en una posición que nos resulte cómoda para relajarnos, empezamos a respirar para entrar en contacto con el dolor y el abrazo que lo permite.</p>



<p>Prefiero no ofreceros comentarios de lo que puede pasar cuando os acompañéis de esta manera. La respuesta a la experiencia posible es infinita. <strong>Si estáis sufriendo, os hará bien</strong>.</p>



<p>Avalokiteshvara es el bodhisattva de la compasión. Tanto si eres budista como si no, es un mantra que llega. Cuando lo escucho cantado por la comunidad de monjes y monjas de Tich Nhat Hanh se me abre el corazón y algo se rinde dentro de mí. Os paso un <a href="https://www.youtube.com/watch?v=lDeV1eg6gUU&amp;t=2s"><strong>link </strong></a>de una versión larga. Los hay más cortos en youtube.</p>



<p class="has-text-align-center"><strong>Sed compasivos con vosotros mismos. Con los que os rodean, también. Esta es una actitud nutritiva que necesitamos en estos momentos.</strong></p>



<p class="has-background has-text-align-center has-very-light-gray-background-color"><strong>Me puedes escribir por mail</strong>&nbsp;a&nbsp;<a href="mailto:rosamontells@gmail.com"><strong>rosamontells@gmail.com</strong></a>. No responderé personalmente. Me servirá para estar en&nbsp;<strong>contacto y para nutrirme</strong>&nbsp;también de vuestros feedbacks.&nbsp;<strong>Intentaré recogerlo en nuevas cucharadas</strong>&nbsp;si me parece que puedo&nbsp;<strong>compartir algo que sume</strong>.</p>



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		<item>
		<title>Segunda cucharada: Respirar el Miedo</title>
		<link>https://www.alzinadecollbato.cat/segunda-cucharada-respirar-el-miedo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rosa Montells]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Apr 2020 11:56:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Confinamiento]]></category>
		<category><![CDATA[Gestalt]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.alzinadecollbato.cat/?p=24144</guid>

					<description><![CDATA[<p>Os invito hoy a acompañaros con el miedo y dejároslo respirar. La respiración es clave para sentir las emociones. Inconscientemente, dejamos de respirar o lo hacemos muy superficialmente para no sentir. Sé que muchos de vosotros ya habéis aprendido y que sólo necesitáis recordar que os hace falta dejaros caer un rato. Quizás conocéis alguna técnica de meditación, yoga, mindfulness o sencillamente habéis aprendido a respirar moviendo el diafragma. Para los que no, os cuento:</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h1 class="has-text-color wp-block-heading" style="color:#90c798"><strong>Respirar el Miedo</strong></h1>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Segunda cucharada de «Confianzamiento»</strong></h3>



<hr class="wp-block-separator"/>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>A finales de la tercera semana de confinamiento. Con la noticia reciente que no serán una, sino tres semanas más de estar en casa. <strong>Hace días que vigilo como oscila el miedo, que lo acompaño</strong>.</p>



<p>Lo difícil con el miedo, a menudo, es <strong>darse cuenta</strong>. Nos empezamos a poner nerviosos, a <strong>querer controlar más que lo que sería necesario</strong>, pasamos a enfadarnos o directamente entramos en bloqueo y nos <strong>desconectamos de sentir</strong>. Cada uno tenemos nuestra singular manera de vivir el miedo y estos días que campa libre, nos lo encontramos incluso en el aire que respiramos. En lugar de hacer como que no va con nosotros, podemos aprovechar para <strong>mirarlo a los ojos</strong>, descubrir cómo se manifiesta y decidir <strong>acompañarlo</strong>. Este cambio de perspectiva modifica en mucho la percepción de las cosas.</p>



<p>Mi miedo, por ejemplo, acostumbra a tomar la forma de <strong>mucha actividad y de ocuparme en exceso de los demás</strong>. Es mi especial manera de desconectar de mí. Podría parecer ventajoso estarme sin sentirlo pero entonces también pierdo el espacio para <strong>orientarme desde el sentir y el amar.</strong> Cuando me siento en mi «rincón de sentir» estos días, a menudo me doy cuenta que respiro muy superficialmente y que el pecho se cierra. <strong>Si respiro más profundamente</strong>, conecto con un miedo atávico que ni siquiera tiene que ver con lo que está sucediendo fuera. No puedo definir un miedo concreto. </p>



<h2 class="has-text-color wp-block-heading" style="color:#90c798"><strong><em>Lo que sucede en el exterior sencillamente acentúa una emoción profunda que siempre me ha acompañado.</em></strong></h2>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p><strong>Es interesante permitir</strong> que esta energía del miedo, como emoción que es, corra por el cuerpo y nos atraviese. A menudo se manifiesta en forma de temblor, un llanto o un castañeo de dientes. <strong>En la medida en que podemos sentirlo en el cuerpo, el miedo se libera</strong>, pierde poder y recuperamos espacio interior. El miedo y el amor son excluyentes.</p>



<p>¿Como os va el «rincón de sentir»? ¿Os habéis resguardado en él algún día? Os invito hoy a <strong>acompañaros con el miedo y dejároslo respirar</strong>. La <strong>respiración es clave</strong> para sentir las emociones. Inconscientemente, dejamos de respirar o lo hacemos muy superficialmente para no sentir. Sé que <strong>muchos de vosotros ya habéis aprendido</strong> y que sólo necesitáis recordar que os hace falta dejaros caer un rato. Quizás conocéis alguna técnica de meditación, yoga, mindfulness o sencillamente habéis aprendido a respirar moviendo el diafragma. <strong>Para los que no, os cuento:</strong></p>



<ul class="wp-block-list"><li><strong>Colocad las manos bajo los pechos</strong>, como si quisierais sobreponeros unas costillas a las ya existentes. Las primeras veces puede ser tumbados en el suelo, después también podéis hacerlo sentados. Se trata de <strong>respirar permitiendo que la caja torácica desplace las manos</strong>. Dejaros respirar relajadamente de esta manera.</li><li>Pasados ​​unos minutos, <strong>podéis colocar la mano en la zona pectoral y respirar normalmente</strong> tomando conciencia de cómo sube la mano con la respiración.</li><li>A continuación, <strong>desplazad la mano al vientre</strong> y conseguir que también la mano suba y baje con la respiración.</li><li>Acabaremos la propuesta <strong>poniendo una mano en el pectoral y otra en el vientre y permitiendo que la respiración llegue a las dos manos</strong>.</li><li>En total, ¿<strong>15 minutos</strong>? Si es la primera vez y sólo son cinco ¡también es fantástico!</li></ul>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>Al principio, puede que estemos muy pendientes de la técnica pero más adelante nos podremos <strong>relajar y permitir</strong> notar las tensiones y emociones que irán emergiendo en el cuerpo. <strong>Cada vez que queramos acompañarnos con lo que sentimos</strong>, podemos hacer que el aire llegue al vientre y en el pecho de esta manera.</p>



<hr class="wp-block-separator"/>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>Continuaremos con las emociones en la próxima cucharada de «confianzamiento» pero sería interesante <strong>darnos cuenta de cómo nos estamos informando estos días</strong>. Es muy fácil quedarnos atrapados en noticias e informaciones diversas que <strong>no suman</strong> en estos momentos y nos mantienen atados a un estado hipnótico de desesperanza. En casa, por ejemplo, hace tres semanas que pactamos no encender el televisor.</p>



<p>Antes de terminar este escrito quería aprovechar para comentar una <strong>iniciativa dirigida a los profesionales que trabajan en el entorno de hospitales y centros de salud</strong>. Varios colectivos y asociaciones de psicólogos ofrecen <strong>acompañamiento gratuito</strong> por teléfono o skype. Entre otros, la <strong>Asociación de Terapeutas Gestalt</strong> (AETG) a la que pertenezco. Este es el contacto social.aetg@gmail.com. </p>



<p><strong>Gracias por hacerlo llegar a quien creáis que lo necesita.</strong></p>



<p class="has-background has-text-align-center has-very-light-gray-background-color"><strong>Me puedes escribir por mail</strong>&nbsp;a&nbsp;<a href="mailto:rosamontells@gmail.com"><strong>rosamontells@gmail.com</strong></a>. No responderé personalmente. Me servirá para estar en&nbsp;<strong>contacto y para nutrirme</strong>&nbsp;también de vuestros feedbacks.&nbsp;<strong>Intentaré recogerlo en nuevas cucharadas</strong>&nbsp;si me parece que puedo&nbsp;<strong>compartir algo que sume</strong>.</p>



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			</item>
		<item>
		<title>Primera cucharada: Crear un espacio propio</title>
		<link>https://www.alzinadecollbato.cat/primeras-cucharadas-de-confianzamiento/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rosa Montells]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Apr 2020 17:04:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Confinamiento]]></category>
		<category><![CDATA[Gestalt]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.alzinadecollbato.cat/?p=24057</guid>

					<description><![CDATA[<p>Una primera cucharada nutritiva para mí es construir un espacio físico donde dejarme caer. Ya sé que es difícil y que habrá que ponerse creativos para encontrarlo en estos momentos en que estamos todos juntos, todas las horas en casa.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h1 class="has-text-color wp-block-heading" style="color:#90c798"><strong>Crear un espacio propio</strong></h1>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Primera cucharada de «Confianzamiento»</strong></h3>



<hr class="wp-block-separator"/>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>Iniciando la <strong>tercera semana de confinamiento con la conciencia de la despedida</strong> que estamos haciendo de la vida tal y como la teníamos montada.<strong> Teniendo cuidado</strong> de la situación familiar y estableciendo prioridades. Entre ellas, la de <strong>acompañar</strong> mi yo exigente, poniendo atención para no pelearme con las decisiones que estoy tomando. Haciendo lo que puedo, como todo el mundo. <strong>Mucha admiración</strong> por la sociedad a la que pertenezco, por los sanitarios, por el montón de profesionales que están dejando la piel, las asociaciones, la familia, los vecinos&#8230; Día que pasa, <strong>me va creciendo el sentido de tribu</strong>, de especie. </p>



<h2 class="has-text-color wp-block-heading" style="color:#90c798"><strong><em>Menos pensamientos y más dejarme en paz.</em></strong></h2>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>Boquiabierta y agradecida por el montón de consejos, avisos y propuestas de actividades que recibo cada día. Bajando peldaños, muchos&#8230; Como todo el mundo. No queda otra, y <strong>con la intención de poner alegría</strong>. La que puedo.</p>



<p>Buscaba una manera de <strong>establecer contacto con el exterior</strong>. Llamo a mis amigos y conocidos. También a personas mayores que siento que pueden estar solas&#8230; Hoy he sentido el deseo de <strong>compartir algunas cosas</strong> que me sirven en estos momentos. Las imagino como <strong>cucharadas de «confianzamiento»</strong>, de un caldo nutritivo que estos días cocino con amor en los fogones de casa a medio camino entre la confianza en el futuro y aquella otra que ocurre entre los próximos, cuando compartimos tardes de lluvia y no hay nada más importante que podamos hacer.</p>



<p>Quizás estas cucharadas <strong>contribuirán a atravesar algún desierto o abrir alguna ventana</strong>, a acompañar lo que está pasando fuera con el sentir y la conciencia de lo que está sucediendo dentro, para entrar en ósmosis y dejarnos transformar. Nunca antes había vivido una situación como la actual pero son <strong>herramientas que ido recogiendo durante los años</strong> para ser receptiva a momentos de cambio. Confío que cuando los portales se vuelvan a abrir, saldremos más fuertes y más nosotros.</p>



<p>Cuando los de casa me preguntan cómo lo haremos si todo esto se alarga, me doy cuenta de que estamos todavía con una actitud mental de <strong>querer salir de la situación y volver atrás</strong>. A un punto de partida en el que el camino enloqueció. Les digo que sospecho que todo <strong>será más armónico</strong> si podemos <strong>permitir que el marco de referencia de donde venimos se desdibuje</strong>. Esto ayudará a vivir esta crisis mayúscula de una manera más viva, más presente. Y será más sencillo <strong>ir descubriendo qué nos ayuda</strong>. Qué suma. Y lo que no, pues no le corresponderá un espacio en la vida que estamos viviendo ahora mismo.</p>



<h2 class="has-text-color wp-block-heading" style="color:#90c798"><em><strong>Una primera cucharada nutritiva para mí es construir un espacio físico donde dejarme caer.</strong></em></h2>



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<p>Ya sé que es difícil y que habrá que ponerse creativos para encontrarlo en estos momentos en que estamos todos juntos, todas las horas en casa. Creedme, <strong>es posible y es necesario</strong>. Puede ser un espacio donde hay una luz bonita, un rincón en la habitación, en el balcón o en el recibidor del piso. Este <strong>espacio físico</strong> debe ir acompañado de un <strong>espacio temporal</strong> también. Quizá ¿veinte minutos al día? ¡Felicidades a los que ya tienen práctica! A los que os estáis estrenando, mucho empuje. <strong>¡Vale la pena!</strong></p>



<p>¿Y para qué, este espacio? Para muchas cosas, os iré contando&#8230; Pero en resumen sería para dejaros caer en él. <strong>Para comunicaros con vosotros mismos</strong>, para abrir la pregunta ¿cómo estoy? y darnos el tiempo para averiguarlo. Como aquella imagen de la piedra que tiramos a un estanque y necesitamos permanecer un tiempo esperando a que llegue una respuesta en forma de ola circular. En este lugar podemos poner una almohada o tumbarnos en el suelo (una manta suele ir muy bien). <strong>Nuestro rincón para sentir</strong>&#8230; Los duelos que todo este descalabro supone, la culpa, el miedo&#8230; A mí me sucede a menudo que se me cierra el pecho y me doy cuenta de que me duele. <strong>Entonces entro en mi rincón y me respiro-permito un rato. Y pasan cosas&#8230;</strong></p>



<h2 class="has-text-color wp-block-heading" style="color:#90c798"><strong><em>Te propongo un viaje hacia adentro&#8230; A pesar de la dificultad y del caos, es un buen momento. Iré escribiendo. ¿Vamos?</em></strong></h2>



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<p class="has-background has-text-align-center has-very-light-gray-background-color"><strong>Me puedes escribir por mail</strong> a <a href="mailto:rosamontells@gmail.com">rosamontells@gmail.com</a>. No responderé personalmente. Me servirá para estar en <strong>contacto y para nutrirme</strong> también de vuestros feedbacks. <strong>Intentaré recogerlo en nuevas cucharadas</strong> si me parece que puedo <strong>compartir algo que sume</strong>.</p>



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