terapia gestalt o meditacio

En crisis: ¿hago terapia o medito?

En crisis: ¿hago terapia o medito?

Las preguntas llegan cuando aparecen las crisis y todo se tambalea, entonces intuimos que la vida debe ser algo más que la exigencia o la frustración continuada a la que estamos acostumbrados mientras perseguimos ideales inalcanzables. Llegan cuando las respuestas de siempre ya no nos tranquilizan y suele ocurrir que nos abrimos a opciones que tiempo atrás eran inimaginables. Buscar un terapeuta o aprender a meditar ?, esta es una pregunta que se hacen muchas personas que buscan respuestas. Lo sepan o no, han iniciado un camino de crecimiento personal.

Las terapias humanistas en general y la Gestalt en particular sirven para desbloquear interpretaciones inamovibles de lo que es el hecho de vivir. Acompañan a descubrir una manera sana de existir en el mundo de la forma y de los pensamientos. A discernir, por ejemplo, cuáles son los límites entre yo y los demás y aprender a respetar y asumir la responsabilidad propia en las relaciones y en la vida.

Siempre es interesante aprender a contactar con el cuerpo y distanciarnos de los pensamientos. Desde la posición de un observador, la vida permite un espacio donde estar más tranquilos y en confianza. Este sería un paso hacia la meditación y tiene mucho en común con lo que propone la Gestalt. Las propuestas de mindfulness o Conciencia Plena, bajo mi punto de vista, refuerzan esta comprensión de que somos un cuerpo físico, un cuerpo emocional y un cuerpo que piensa y pretenden situarnos en el mundo de una manera más holística o integradora ..

Pero meditar puede ser mucho más. En mi opinión, es importante disponer de un ego saludable antes de ponernos a trascenderlo. Haber construido una identidad capaz y autónoma basada en una autoestima que ejerce un control mínimo de la vida cotidiana es interesante antes de dar un salto hacia los ámbitos transpersonales. Este aprendizaje me parece fundamental para adentrarnos en el ámbito de la conciencia no conceptual, en el “todos-somos-uno” y en el reino del vacío.

De lo contrario, todo se hace muy confuso y es muy fácil perderse. Es bastante frecuente acabar encontrando en la espiritualidad, una falsa puerta en nombre de la cual escondemos y esquivamos los miedos atávicos con los que convivimos. Es lo que llamamos el by-pass espiritual o el materialismo espiritual. Es fácil encontrar “maestros” en absoluto conscientes de su necesidad egoica de ser “seguidos” y considero que pueden hacer mucho daño.

Ciertamente, para muchas personas es posible realizar un camino espiritual sin hacer terapia. También es cierto que la terapia llega hasta donde llega pero es necesario, por un medio u otro, descubrir el castillo de la ilusión y del narcisismo y atrevernos a mirarlo de frente. Las terapias humanistas allanan mucho el camino. También es cierto que no sirven para todo el mundo.

De modo que no tengo una respuesta concreta a la pregunta inicial. Depende de cómo seas y de lo que quieras conseguir. Considero que a menudo son complementarias y terapia y meditación pueden caminar juntas durante un tiempo.